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Consejos de pesca para río

Para pescar de manera exitosa en el río, los pescadores tienen que seguir de una forma principalmente diferente a la que están familiarizados en un lago.

El fluído hace la diferencia

El agua que fluye y los escenarios en incesante cambio, en el momento en que los peces deben buscar nuevos sitios constantemente, son componentes definitivos que tienen una fuerte predominación en el accionar de los peces y hacen que la pesca en el río sea mucho más bien difícil pero asimismo mucho más atrayente de lo que es la situacion en un lago, por servirnos de un ejemplo.

Al tiempo que en aguas distendidas los más destacados puntos de ingreso son mucho más profundos y mucho más apartados de la costa a lo largo de la mayoría del año, en un río es del revés: aquí los más destacados sitios de pesca se distribuyen en las dos riberas, en áreas donde la corriente es mucho más lenta o mediante óbices. (como espigones) se detiene.

¿Qué peces hay en la corriente?

En dependencia de la temporada y las condiciones climáticas, asimismo son probables excelentes atrapas en la mitad de la corriente. Predadores como el barbo, el áspid o, a veces, lucioperca. En verano, se dirigen a tramos de ríos de corriente rápida para conseguir oxígeno y apresar.

Pesca fluvial en primavera

En dependencia de la temporada, la hondura del agua juega un papel esencial en la pesca fluvial. En primavera, en el momento en que reluce el sol, por servirnos de un ejemplo, los tramos de río poco profundos y de fluído lentísimo son especialmente atractivos para los peces pues el agua siempre y en todo momento es un tanto mucho más cálida en estos sitios. Además de esto, los peces con sus espaldas oscuras tienen la posibilidad de absorber mejor los fotones del sol en áreas poco profundas pues están justo bajo la área.

Gracias a que los peces son de sangre fría, precisan calor a fin de que su metabolismo ande. Si su temperatura ámbito sube, les da apetito y deben ir en pos de comida. El incremento de la temperatura del agua asimismo deja la nuestra Carnada* semejan considerablemente más atractivos a los ojos de los peces. Aun si la diferencia de temperatura es de solo un nivel, ahora puede desatar un frenesí de nutrición en la primavera.

El desove comunica la enorme celebración

En la primavera, empieza un enorme desove. El primer alevín es aguardado con impaciencia por todos y cada uno de los pescadores de aletas, así sean pequeños o enormes. Todo pez que sigue con vida al invierno se llena sin escrúpulos y llena su barriga con crías (no raras veces con las suyas propias) mientras que puede.

Ya que la mayor parte de los peces desovan en las ubicaciones ribereñas, tanto los peces gruesos como los predadores en este momento retozan poco a poco más cerca de la orilla, que asimismo es el más destacable sitio para atraparlos.

Pesca fluvial de predadores en verano

En la estación cálida, los peces predadores acostumbran a apresar de forma directa en la corriente. Asp particularmente se han especializado entonces. Toda clase de alevines que van a la deriva con la corriente en este momento son presa simple para ellos. Además de esto, más que nada en pleno verano, es frecuente falta de oxígeno en agua. No obstante, ya que la corriente transporta un sinnúmero de oxígeno, los predadores con frecuencia van de manera directa al agua que fluye en los calurosos días de verano para conseguir «aire limpio». Esto incluye no solo a los predadores conocedores de las corrientes, como el áspid y la lucioperca, sino más bien asimismo al lucio de río, que en general elige aguas distendidas.

En el momento en que el sol cae a plomo, los predadores acostumbran a escapar a las profundidades, donde los rayos de luz son silenciados por el agua turbia. Las áreas tras los pilares del puente, que dan protección del sol y sombra de hoy, son reclamadas por los peces predadores mucho más fuertes y mucho más enormes, en especial al mediodía. Estos sitios en este momento son buscados por el hecho de que los ladrones tienen la posibilidad de respirar intensamente en el agua poderosamente turbulenta y, en consecuencia, enriquecida con oxígeno. Además de esto, tienen la posibilidad de relajarse y comer una u otra comida, que se les echa enfrente de la boca con apariencia de pececillos que se llevan.

Pesca fluvial de peces enormes

Los peces gruesos asimismo están presentes en enormes proporciones en el río y se tienen la posibilidad de pescar realmente bien. Particularmente, el sector de diligentes peces blancos es un pez propósito muy habitual para varios pescadores de río. La mejor forma de pescar el pez blanco pequeño es con un utensilio rápido. La pesca con caña es el procedimiento de pesca mucho más viejo de todos: es muy simple de utilizar y muy lucrativo al tiempo.

Si te diriges a criaturas de río mucho más enormes y pacíficas, como la carpa o el besugo, entonces tu mejor apuesta es una interfaz waggler. El waggler es un flotador particular que se desliza durante la línea, dando permiso la presentación del cebo a distintas profundidades. Además de esto, la pesca de fondo de enormes carpas en el río es muy prometedora.

Pesca fluvial en otoño

Con temperaturas que bajan de manera lenta y días mucho más cortos, los peces sienten que se aproxima el invierno y tratan de acrecentar sus reservas de energía para la estación fría. Los pescadores de río tienen la posibilidad de tener su mejor ocasión del año para pescar uno o 2 predadores esenciales. Los peces son insaciables y atacan de manera fuerte bárbara.

No es extraño que uno descubra en el hogar, al destripar la atrapa, que el estómago del depredador ahora está repleto de presas. Conforme avanza el otoño y el agua se enfría, las incursiones de predadores en aguas poco profundas se vuelven menos usuales, puesto que los peces no predadores asimismo escapan poco a poco más a las ubicaciones fluviales mucho más profundas y distendidas.

¡Buenas perspectivas aun en invierno!

En invierno, la mayor parte de los peces están muy juntos en ciertos sitios profundos y secos durante km de costa. Tanto los predadores como sus presas precisan urgentemente las sombras de los riachuelos en este momento, en tanto que la temperatura del agua fría quiere decir que están usando sus reservas de energía con moderación y, en consecuencia, tienen que eludir combatir contra la corriente. Un cebo de goma brindado cerca del fondo puede ser el medio para un fin, por poner un ejemplo, en la entrada del puerto o en el remanso.

Interpretar adecuadamente las construcciones del suelo

Así sea en invierno o en verano, siempre y en todo momento hay que distinguir entre las ubicaciones de reposo y las ubicaciones de caza de los peces predadores. Para reconocerlos, es requisito interpretar apropiadamente la composición del fondo por arriba y bajo la área del agua. Por el hecho de que el desnivel del paisaje costero con frecuencia corre como un espéculo invertido bajo la área del agua.

Las curvas naturales de los ríos o los óbices al fluído, como los espigones, causan cambios en la hondura conforme las capas de sedimentos se suprimen de forma irregular. En estos sitios se forman hendiduras y bordes inclinados, que son escondites idóneas para todos y cada uno de los peces predadores. Aquí la presión del fluído no es tan fuerte, con lo que los ladrones tienen la posibilidad de demorarse con poco esfuerzo pero al tiempo emboscar a su presa.

Sitios de pesca especialmente rentables en el río

Las entradas de afluentes, de canales industriales o aun de pequeños riachuelos siempre y en todo momento tienen que considerarse potenciales puntos de pesca para ser visto como. El agua que ingresa trae consigo toda clase de insectos y microorganismos, que son la base de nutrición de los alevines. Los peces predadores asimismo lo saben y prosiguen todo el tiempo a sus presas.

Además de esto, las partes del río con una rica vegetación, como los bordes de tallos o los campos de nenúfares, proponen tanto a los peces gruesos como a los predadores no solo intimidad sino más bien asimismo sombra del fluído, donde tienen la posibilidad de relajarse y buscar comida.

¡La pesca en el río merece la pena!

La pesca en el río es, por ende, desafiante y al tiempo muy gratificante, por el hecho de que los ríos acostumbran a prestar una mayor pluralidad de especies que los lagos. Además de esto, el paisaje del río cambia al cambiar entre agua alta y baja muy dinámico; esto causa que cada viaje de pesca sea un acontecimiento único.

Además de esto, los peces apresados en un río en ocasiones difieren de manera significativa de exactamente la misma clase en un lago. El lucio de río tiene, por servirnos de un ejemplo, un cuerpo mucho más corto y voluminoso que un lucio de un lago, por el hecho de que con frecuencia debe combatir contra la corriente y, consecuentemente, un cuerpo mucho más corto da menos área de contacto con el agua. Por esa razón una pica de un metro de un río pesa considerablemente más que su contraparte de un metro de largo de un lago.